martes, 7 de mayo de 2013

Internet World Stats o las cifras actuales de Internet

Internet World Stats es un servicio de información sobre el uso de Internet a nivel mundial. Sus cifras pueden ayudar mucho a entender ante qué mundo nos encontramos realmente y a darnos cuenta que el tamiz digital ha hecho que el mundo se vuelva muy pequeño.
Esta tesis, que popularizó Thomas Friedman con su libro The World Is Flat (2005), Ortega  y Gasset ya parece haberla previsto cuando en su libro Una interpretación de la historia universal (lecciones dadas en los años 1948-1949) indica que después de la guerra de 1914-1918, en el mundo se produjo un fenómeno cuya importancia y gravedad aún no han sido reconocidas debidamente. Consistió en que, para los efectos históricos, esto es, de la convivencia entre los pueblos, el planeta súbitamente se contrajo de suerte que los pueblos comenzaron a existir mucho más cerca los unos de los otros que antes. Ortega apunta la causa: el fabuloso progreso en los medios de comunicación
Si Ortega, antes de la segunda mitad del siglo XX, ya se asombraba de las repercusiones que el progreso de la técnica ocasionaba en las relaciones entre las naciones, no nos ha de extrañar que con el avance tecnológico, con gran impacto en las comunicaciones, esta contracción del mundo, de la que hablaba, sea mucho más extraordinaria.
Vayamos, sin embargo, más allá de las palabras y aprovechemos los datos del Internet World Stats
Crecimiento de Internet desde 1995 hasta el presente
Los inicios
 Los últimos años
 
Este es el mundo plano, por caracterizarlo con los términos de Friedman, que nos lo está acercando todo y que está revolucionando el comercio a nivel mundial. El e-Commerce está a la orden del día lo que implica que el target, el público objetivo, de nuestras ventas se haya ampliado como nunca había ocurrido antes.
Internet World Stats nos muestra, a este respecto, los idiomas de Internet, las lenguas  más extendidas en el mundo digital. Idiomas que habrá que tener presente a la hora de exponer y explicar servicios y productos. 
Los diez lenguajes más hablados en Internet
Determinar las áreas geográficas donde abundan más los usuarios de Internet y calibrar, complementariamente, dónde se dará la próxima expansión, son también datos a tener muy presente, porque el mercado es el mundo.
Usuarios de Internet por áreas geográficas
Porcentaje de uso de Internet por zonas geográficas
Las últimas cifras relevantes, por no decir sorprendentes, hacen referencia a la presencia de la telefonía móvil, en tanto que dispositivo que permite llevar Internet en el bolsillo. Los datos son impresionantes.
Presencia de la telefonía móvil en Internet
Las últimas cifras a tener presente, extraídas del ITU (International Telecommunication Union) son las siguientes (CIS : Commonwealth of Independent States):
Cifras sobre el acceso vía móvil a Internet, en tiempo real, se pueden encontrar en Akamai.
Todos estos datos deberían ser parte del cuaderno de bitácora de nuestros dirigentes políticos, industriales y empresariales. No atender a la realidad —o peor, caer en la 'anticipatio mentis' de la que hablaba ya Francis Bacon a inicios del siglo XVII, es decir ‘inventarla’, sin darse cuenta de que la realidad está muy lejos de lo que la imaginación recrea— puede ocasionar daños de difícil recuperación. 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Por una auténtica alfabetización digital - 1

La alfabetización es un hecho relativamente reciente. En España, en 1841, un 90,79 por ciento de los españoles no sabía leer ni escribir; en 1860, esta cifra quedó reducida a un 75,52 por ciento. Se sabía que la alfabetización era necesaria y durante décadas se ha estado trabajando por conseguir esta meta. Pero ahora lo que se entendía por alfabetización ya no es suficiente. Se precisa un gran esfuerzo para alfabetizar con contenido digital a amplias capas de la población y, al parecer, no se está por la labor (en todo caso, de manera adecuada).
Empecemos por lo que dictaba el anterior plan de educación. Según él, era el propio centro escolar el que decidía las horas semanales dedicadas a la alfabetización digital. Si examinamos el programa completo de la ESO, y tomamos como ejemplo un centro escolar de Castilla y León, observaremos que no abundan las horas dedicadas a la alfabetización digital. “Ya aprenderán por sus propios medios” —parece ser la consigna (lo cual es cierto pero sólo hasta cierto nivel).
El programa pinta así:
Olvidémonos, por otro lado, de la asignatura de tecnología que aparece en los distintos cursos de la Enseñanza Secundaria Obligatoria, ya que su contenido trasciende mucho los objetivos de la alfabetización digital.
Veamos como ejemplo el siguiente:
Vayamos, en este repaso urgente, al nuevo proyecto educativo (LOMCE) que está en estos momentos elucubrando el Ministerio de Educación, donde por lo que se trasluce tampoco pretende esmerarse en este objetivo. Al parecer, se continua con la inercia de otras épocas, dando algunos toques de pincel por aquello de salvar las apariencias.
Cuando se habla, sintéticamente de las TIC y se añade que "se trabajarán en todas las materias" lo que se está diciendo es que no se trabajará en ninguna específicamente.
A propósito, ¿qué quiere decir LOMCE? Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa. 
Estos caballeros, ni en el nombre de la ley han tenido acierto. Visto el fracaso escolar durante años, como indican los informes PISA, y como más indican las cifras de paro de gente que ha "progresado adecuadamente" según el argot del proteccionismo escolar (que ha ido aprobando alumnos cuyo esfuerzo estaba de vacaciones), es más que dudoso que se pretenda y pueda mejorar algo inexistente. 
O se toman las riendas en este aspecto por lo que hace a la población escolar o la alfabetización real y necesaria en el tiempo presente y el inmediato futuro la digital— será inexistente. Sí que los alumnos saben y sabrán manejar un móvil; que harán proezas con su smartphone e incluso que sabrán copiar mediante este dispositivo (muchos de sus profesores están a años luz de esta sapiencia). 
No nos vamos a extender sobre lo que va a significar esa ignorancia digital en la economía, el nivel de vida y la frustración personal de nuestros jóvenes estudiantes cuando las exigencias profesionales los arrinconen en la cuneta del siglo.
En otras palabras, ir más allá de un somero uso de la tecnología digital exige otros planteamientos. ¿A qué nos referimos?
Imprescindible en alfabetización digital a nivel escolar
El dominio que deberían de adquirir nuestros escolares, de forma gradual, a partir de los 12 años (y en algún ítem, quizás antes), habría de alcanzar los siguientes aspectos y ámbitos:
  • Técnicas elaboradas de búsquedas. 
  • Sistemas para descubrir los primeros espadas en una profesión o actividad profesional, en un sector, industria, etc.
  • Dominio de las técnicas para traducir textos de idiomas desconocidos —acompañada de la actitud de ampliar las áreas geográficas y lingüísticas, donde también se da tanto el conocimiento como el comercio; el saber, el ocio y el negocio.
  • Sistemas para descubrir los principales foros, webs y blogs de mayor impacto y trascendencia orientado a sus intereses (educativo, profesional, ocio, etc.).
  • Técnicas para detectar las principales tendencias en profesiones específicas y en actividades relacionadas con un sector determinado.
  • Forma de obtener de inmediato información sobre becas, cursos online, formación tradicional, etc., que le permita chequear alternativas tanto de carácter formativo de primer nivel como complementarias.
  • Habilidad para descubrir nuevas herramientas digitales que le ayuden a mejorar y ampliar su información y el trabajo sobre esta.
  • Autonomía en mantenimiento de los dispositivos digitales de uso habitual.
  • Autonomía en seguridad digital. Saber cómo solucionar problemas ocasionados con un ataque de malware, phishing, suplantación de identidad, etc.
  • En un nivel escolar avanzado, técnicas para ir controlando los diversos congresos internacionales y meetings relacionados con sus expectativas profesionales. 
  • Gestión de la identidad y reputación en el mundo digital.
Pero la alfabetización digital (o analfabetismo funcional digital) no queda limitado a este importante sector que hemos descrito —el que tiene edad escolar. Hay amplios sectores de la población que precisan importantes dosis de instrucción digital para evitar que sean marginados por los avances derivados de las tech, como los comerciantes, los profesionales e incluso los business angels, de los cuales hablaremos en un próximo post.

lunes, 22 de abril de 2013

Marketing vs tech o el fracaso continuado de Microsoft

Hay una serie de fracasos que empiezan a ser históricos. Microsoft pronto alcanzará el primer puesto de esta lista. 
Microsoft tuvo su momento histórico hace ya algunas décadas con la irrupción de Windows como sistema operativo, que vino a poner orden el caótico sistema de menús de los programas informáticos que iban saliendo. Ello fue bajo el empuje de Gates —punto y aparte la influencia ‘recibida’ del sistema operativo de los Macintosh de la casa Apple de esa época. 
Influencia, hay que añadir, que se repitió con el salto de Microsoft al terreno de los procesadores de texto. En su momento este terreno estaba surcado por el brillante WordPerfect y por su competidor Amí Pro.
La irrupción de MS Word envió a ambos procesadores a la cuneta de la historia y el procesador de texto de Microsoft pasó a dominar el mercado.
Dejando de lado otros productos, Microsoft pretendió basar su poder económico en el sistema operativo Windows y en su paquete orientado a la ofimática, encabezado por el Word. Y de ahí las repetidas operaciones de puesta al día. En un primer momento, esta misión de aggionarmento tuvo su razón de ser. Había que ir mejorando y ampliando los programas para adecuarlos al momento tecnológico que iba avanzando a pasos agigantados. La irrupción de Internet exigía, por ejemplo, esta función. Sin embargo, hubo un momento en que el mercado empezó a estar saturado. ¿Ejemplo? La persistencia del sistema operativo Windows XP (que apareció el 25 de octubre de 2001). 
A inicios de 2007, Windows Vista apareció con la intención de arrinconar el viejo XP  bajo el tapiz de aparentes novedades que no eran más que una serie de elementos de carácter cosmético. La empresa necesitaba subsistir económicamente, lo cual no deja de ser loable, pero la orientación iba dirigida principalmente a ir lavando lavar la cara del sistema operativo —el Windows 7 salió el 22 de octubre de 2009— así como de las diversas versiones del paquete Office
Con Office, por aquello de innovar externamente, ya que al parecer internamente los cambios eran sutiles, se optó por marear al usuario ocultándole los menús que había aprendido a dominar en su etapa de formación. Ahora con los nuevos paquetes de Office, el usuario debía de reiniciar un proceso de aprendizaje que habría sido de primera página de periódico si hubiese ocurrido con la compra de cada nuevo modelo de coche.
Microsoft —dominado al parecer por torpes marketineros— en lugar de otear hacia dónde iba el mundo tech —quedaba prendido de sus propias maravillas (Windows y Office)— y se orientaba básicamente a cambiar las apariencias y sacar, de tanto en tanto, una nueva versión al mercado. 
El último producto ha sido Windows 8, que ha aparecido con la misma táctica: cambiar el sistema de menús y colocar en ocultos rincones aquellos botones y barras que el usuario ya conocía y utilizaba con los ojos cerrados. De nuevo, ahora, Windows 8 exige reiniciar el bautismo digital como si fuésemos unos recién nacidos en este mundo. Y, al parecer, la gente ha empezado a decir no. Veamos dos hechos sintomáticos que dicen mucho del caso que comentamos.
¿Cuántas licencias de Windows 8 ha vendido Microsoft, si se deja de lado las ventas de este sistema operativo que acompañan la compra de un PC o tablet? Hasta ahora Microsoft no ha dado las cifras.
Segundo hecho:
Microsoft, dándose cuenta del error cometido, está a punto de servir una actualización del recién aparecido Windows 8, con la que espera recuperar el sentido común (y las ventas).
¿Se ha dado cuenta Microsoft, por fin, de que no puede dejar en manos solamente del equipo de marketing el diseño de sus productos? O Microsoft estudia, analiza, examina a fondo, lo que necesita el mercado, o éste continuará alejándose.
Podría ser que la ceguera del éxito de antaño sea la causa del porqué Microsoft no se haya percatado de que, en la geografía digital, hay dos conceptos que van imperativamente de la mano: innovación y eficiencia. No tenerlos en cuenta es andar de fracaso en fracaso.

viernes, 29 de marzo de 2013

Tracking o no tracking, esa es la cuestión

El tracking es una de las estrategias del marketing digital. Se trata de seguir a los que han visitado nuestra web o tienda digital. Cuando un usuario de Internet accede a una web —de prensa, de juegos, de comercio electrónico, etc.—, la consigna es pegarle un sensor digital —digámoslo así— (una ¡cookie!que nos permitirá ‘presentarle’ muy a menudo noticias u ofertas de nuestros productos. Y las verá en las páginas web que vaya visitando, aunque no sean la nuestra. Eso es el tracking, el seguimiento digital que le irá recordando que existimos, comercialmente hablando.
Seguir o no seguir tiene a ojos del usuario una gran diferencia. Veámoslo con unas imágenes.
  
La imagen anterior, de un periódico canadiense, viene colmada de anuncios, algunos de las cuales responden a visitas acabadas de realizar. En especial la relativa a Túnez/Tunisie. Como se puede ver, la publicidad relacionada con el tracking —el Ad tracking— está presente. 
Veamos ahora la misma página del periódico digital, pero con importantes cambios.
En esta ocasión, la publicidad —el Ad Tracking— ha desaparecido completamente. La página aparece limpia y sin distorsiones provocadas por anuncios.
La magia procede de un complemento del navegador; el AdBlockPlus. Este complemento, una vez instalado y activado, eliminará, filtrará, los anuncios, permitiéndonos una navegación más limpia.
Esta extensión, una vez activa, aparecerá en la barra de direcciones del navegador Chrome y siempre está a mano —botón derecho de ratón!— inhabilitarla si es necesario. (Apareciendo, entonces, de nuevo la publicidad digital acompañándonos en nuestra navegación).
En Firefox, para deshabilitarla, deberemos de recurrir al ámbito de las extensiones y allí actuar sobre el complemento.
Pero, no olvidemos la cuestión planteada: tracking  o no tracking. El hecho es que algunos anuncios pueden resultar estimulantes  —provocarnos fogonazos creativos, ideas, estimular nuestra inteligencia intuitiva, sorpresas derivadas, etc. Además, de estar al día en anuncios! E incluso es posible que las próximas vacaciones sean en un inesperado lugar que vimos en un inocente anuncio que estaba en una página web a la que accedimos casi accidentalmente. Y eso tiene también, quizá, su valor. 
Algún día, en todo caso, habrá que reflexionar sobre otro tipo de tracking, más cívico y más eficiente y útil para todos. Dejémoslo, en todo caso, para un próximo post.